El loop
La autodestrucción es tendencia en tu zona
Abro Paréntesis
Son las 20:39h de un lunes festivo, estoy sentada frente a una ventana que da a un muro y sobre ese muro hay cielo de noche de color naranja, no pone que vaya a llover ni hay farolas en esa parte. Abro la ventana y el cielo está negro opaco, no naranja. Era un efecto óptico de la luz anaranjada de la habitación en la que me encuentro. Cierro la ventana y miro al muro de nuevo. Sigo viendo el cielo naranja sobre él. Sé que no es real, ya he comprobado con mis propios ojos que es un efecto óptico, pero sigo viendo el cielo naranja y no consigo verlo negro aunque me empeñe.
Es una situación completamente fortuita que justo pase esto y yo quiera escribir al fin este Paréntesis.
El loop o bucle es una idea que me abordó hace como dos años. En psicología se conoce como rumiación cuando no dejas de darle vueltas a algo que te ha sucedido o te preocupa, centrándote en sus causas y posibles consecuencias, sin intentar buscar una solución. Pero esa cosa a la que le das vueltas y más vueltas puede no ser algo crucial en tu vida, puede ser un simple comentario que te ha hecho una persona que en realidad te importa tres pepinos.
El loop, en cambio, no es temporal, es una rumiación inevitable sobre algo decisivo, algo que no puedes calificar de “tontería” a la que le das demasiada importancia, algo relevante en tu historia personal. Hablo de aprender a vivir con ello, asumiendo el cambio ocasionado, el después.
El loop no va a dejar de estar presente en tu vida por mucho tiempo que pase, en cualquier momento un pequeño detalle puede traerlo a tu memoria, pero el objetivo es evitar que eso te anule o te impida hacer cosas que te apetecen. El objetivo es conseguir que un loop deje de ser un laberinto sin salida y nos permita pensar en el futuro.
Hablando de pensar en el futuro, amé esta reflexión de Yolanda Ramos.
Veo
La primera vez que pensé en el concepto de loop con el significado al que me refiero en este Paréntesis fue poco después de ver Aftersun. Aquel verano repetido una y otra vez sin fin en la memoria de la protagonista me parece el ejemplo perfecto y un ejercicio catártico por parte de su autora.
Más historias que se me ocurren en las que el loop es el centro: Crimen y castigo, Amenaza en la sombra, la saga de las dos amigas de Elena Ferrante, El árbol de la vida (esta no me gustó, pero la tengo que poner), Persona, El secreto de Donna Tartt, Romería… Decidme más, quiero más historias centradas en un bucle mental.
Escucho y leo
Descubrí un grupo mexicano que me gustó, se llaman “Diles que no me maten” por un relato de Juan Rulfo (amo Pedro Páramo, pero no conocía ese relato). Anoche volvía de una boda en autobús y me saltó en la playlist una canción suya, pensé que le podrían gustar a mi querido amigo R. y se los recomendé, él me contestó enviándome esta grabación de Juan Rulfo leyendo el relato que les da nombre.
Todos los escritores deberían grabarse leyendo un fragmento o relato alguna vez, es un regalo para los lectores.
El impulso
Un loop no desaparece, se aprende a vivir con él, pero salir de una rumiación es posible gracias a la terapia, a la voluntad, a la meditación, al trabajo interior y a los planes. Tener planes es importante, aunque sea pasear o hacer un curso para conocer a gente nueva. Pero claro, si son las cuatro de la mañana y te parece imposible dormir ya esa noche o si te levantas una mañana sin fuerzas para salir de la cama, no siempre se puede recurrir a lo mencionado en la frase anterior, en esos momentos de emergencia algo hay que improvisar.
Hay un clavo ardiendo que a mí me funciona temporalmente, al menos para ponerme en marcha y luego ya se verá. No hay nada que me rompa la cadena de pensamientos de manera más instantánea que escuchar con auriculares una canción que sé que me motiva.
Este verano no fui al Canela, pero seguía las stories que iban publicando cada día y, gracias a ello, descubrí a Fat Dog. Recuerdo una noche difícil de finales de agosto, me había quedado a dormir en casa de mis padres y tenía un dolor de espalda tan horrible que no podía ni moverme, me estaba fastidiando todas las vacaciones (mi escoliosis es bastante pronunciada y el colchón nuevo en casa de mis suegros no estaba ayudando). De repente, escuché este tema y no podía dejar mis piernas quietas. Me dije a mí misma, si estoy deseando pegar botes con lo que me duele la espalda ahora mismo, that’s a keeper, directa a mi lista de reanimación de emergencia.
Una frase sanadora
Yo no creo en el destino, creo en la suerte. Nada está escrito ni tiene sentido, todo es fortuito. En realidad sólo existen los efectos y sus causas, y hay causas que comenzaron tan lejos en el tiempo o en el espacio que no las relacionamos directamente con sus efectos -quizás ni las conocemos-, entonces es cuando lo achacamos todo a la suerte.
Siento amor-odio por la expresión “por algo será” utilizada como consuelo cuando las cosas no han salido bien. La odio si pienso que quien me la dice se refiere al destino, pero la entiendo y la comparto si están mentando a la suerte. Sí, claro que “por algo será”, siempre es por algo y ese algo es el azar, que en su momento comenzó como una causa lógica y ahora se ha revelado en efecto cuando menos lo esperabas. Pero la lógica estaba ahí.
Me quedo con esta frase sanadora de Cormac McCarthy:
“Nunca se sabe si la mala suerte te ha salvado de una peor suerte”
Cierro Paréntesis
Ahora es sábado. No me gusta el otoño-invierno porque es mi época de estrés -voy a necesitar la playlist de reanimación de emergencia casi a diario-, pero me consuela saber que mi intención inicial para conmigo misma es buena: sé lo que necesito, sé lo que me ilusiona y lo que me hace daño, me desanima y me paraliza. Tengo que centrarme en desconectar cuando pueda y en seguir adelante cuando no pueda desconectar.
Mi principal idea para no petar es hacer ejercicio de manera continua, al menos dos días a la semana para empezar. Ya pasó aquel terrible dolor de espalda del verano y me niego a que vuelva. Espero que os planteéis también metas beneficiosas para vosotros, que dejéis la pereza y la negatividad a un lado y os pongáis en marcha. Todo es fortuito, todo es temporal, así que vamos a intentar mejorar lo que podamos. Suerte.







Me ha encantado. Me ha recordado una parte de tu texto a cuando en "Un mundo feliz" alguien olvida añadir un ingrediente a un embrión que resulta ser Bernard Marx. Esto le hace más bajo y más inseguro que otros Alfas, pero con una actitud más crítica. Es como el defectuoso sin saber por qué y nunca lo sabrá. Es uno de mis loops personales :)